España, el reto de la industria textil

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Madrid – El sector textil está en constante transformación y es uno de los mercados más competitivos del mundo. En el caso de España es un mercado con muchísimo potencial pese a que sólo unas pocas marcas son realmente conocidas en el exterior (Mango, Zara, Cortefiel…). No en vano, este sector supone el 3% del PIB y cerca del 10% del tejido empresarial español.

La consultora internacional KPMG tiene una división especializada en la industria textil. Para entender mejor el sector, lo que supone para España y sus perspectivas para toda Europa, hablamos con Luis Lara, senior advisor de KPMG Fashion. Esto es lo que nos contó.

 

¿Por qué nuestras empresas son tan pequeñas si las comparamos con otros países con gran peso de la moda como Italia?          

En España tenemos algunas empresas muy grandes, presentes a nivel global con gran éxito y ello ha generado un “efecto empuje” hacia otras marcas españolas, que están en pleno proceso de crecimiento y consolidación.

Se ha desarrollado mucho el sector en el segmento medio del mercado y para que muchas de nuestras empresas con facturación inferior a los 100 millones de euros tuvieran más pronto el volumen se necesitaría el soporte de un tejido industrial que sí que existe en países como Italia.

¿Cuál es la imagen que tienen en el extranjero de las firmas de moda españolas?

Podemos afirmar que la imagen es, en general, muy positiva. El hecho de que haya varias empresas españolas que tienen presencia en más de 80 países ha hecho que haya un notable interés en conocer las “siguientes marcas españolas de éxito” por parte de distribuidores y operadores inmobiliarios. En base a nuestra experiencia, podemos decir que la imagen, en general, que hay de las empresas españolas de moda es de marcas que desarrollan un concepto de retail, muy próximas al mercado, de reacción rápida y de precios asequibles.

¿Cuál es el gran reto de la industria española? ¿Es el mismo para los demás países de la UE?

En el caso de España, y el de otros países, el reto de la industria textil es incrementar su contribución al sector de la moda nacional y europeo. En la medida en que emprendedores y creativos tengan el apoyo de un fuerte sector industrial, se incrementan las probabilidades de éxito y de alcanzar un cierto volumen. El caso italiano es un ejemplo a seguir, con los clústeres textiles, del calzado, de la piel, etc. y la simbiosis que hay con el mundo creativo y las empresas comerciales.

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